“Porno venganza” es el calificativo que se le ha dado al ciberdelito de diseminación o publicación ilegal de una imagen íntima en la más reciente ley aprobada por la mayoría demócrata del Senado del estado de Nueva York, con intenciones de que se propague a otras partes del mundo.
Y es que este nuevo instrumento jurídico crea un derecho privado de acción para el referido crimen, de acuerdo a lo informado a través de un comunicado de prensa.
La legislación, signada como S.1719-C y patrocinada por la senadora Mónica Martínez, hace de Nueva York el cuadragésimo segundo estado en criminalizar la difusión de una imagen íntima con la intención de causar daño a otra persona.
La parlamentaria ha dicho sentirse orgullosa de haber trabajado con sus colegas en la Legislatura del Estado y con todas las partes interesadas para llegar a un acuerdo que trabajará para proteger a las víctimas de este ciberdelito particularmente perturbador.
“Estamos enviando un fuerte mensaje de que este tipo de violación ya no será tolerada en el estado de Nueva York. Quiero expresar mi gratitud a las personas que se han presentado para compartir sus poderosas historias y a los grupos de defensa que han dado voz a las víctimas”.
Precisamente, Andrea Stewart-Cousins, líder de la mayoría del Senado, ha indicado que nunca ha sido tan fácil compartir imágenes privadas y hacerlas ampliamente disponibles sin su consentimiento.
“Es por eso que la mayoría del Senado está tomando medidas, junto con nuestros colegas de la mayoría de la Asamblea, para ayudar a combatir el llamado porno venganza. Aplaudo al Senador Martínez por presentar esta legislación para proteger a las personas de esta atroz violación de la privacidad.
Ley contra la “porno venganza”
La Ley contra la “porno venganza” aprobada por la mayoría del Senado establece, entre otros puntos, el acto criminal de diseminación ilegal o publicación de una imagen íntima cuando se realiza con la intención de causar daño al bienestar emocional, financiero o físico de otra persona, y cuando la imagen se tomó con una expectativa razonable de que la imagen permanecerá privada.
Contempla que la difusión o publicación ilegal de una imagen íntima es un delito menor de Clase A y modifica la Ley de Derechos Civiles para permitir que las víctimas de “porno venganza” busquen un recurso civil por los daños. También tendrán la opción de perseguir un caso penal o civil, o ambos.
“Exime las imágenes compartidas durante prácticas legales y comunes de aplicación de la ley, procedimientos legales o tratamiento médico, y aquellas que involucran la exposición voluntaria en un entorno comercial”.
Michael Gianaris, también líder de la mayoría de diputados del Senado, ha reiterado que la distribución de imágenes explícitas sin el consentimiento de la persona es ofensiva y debería ser ilegal. Es por eso que le complace que el nuevo Senado de Nueva York esté defendiendo a las víctimas de este acto que considera como repulsivo.
Otro que apoyó el proyecto fue el senador Joseph P. Addabbo, pues pretende criminalizar lo que se conoce como “porno venganza” en el estado de Nueva York. “Nadie debe vivir con el temor de que alguien divulgue imágenes íntimas privadas y personales de ellos sin su consentimiento, lo que podría dañar sus carreras o sus vidas”.
Privacidad sexual protegida
Proteger la privacidad sexual también ha sido el motivo que ha impulsado al senador Kevin Thomas para apoyar la nueva legislación, con la que se pretende evitar que las personas se conviertan en víctimas de una forma atroz de ciberdelito como la “porno venganza”.
“La tecnología actual ha hecho posible que las fotos privadas se compartan sin consentimiento, lo que puede tener un impacto duradero y devastador en la víctima. Esta legislación hará que el acto sea un delito y responsabilizará al delincuente”.
Carrie Goldberg, miembro de la Junta Asesora de Cyber Civil Rights Initiative, dijo que esta ley pone la privacidad sexual donde pertenece: “en manos de los neoyorquinos”.
“Comencé mi firma en 2014 para luchar por las víctimas de agresión sexual y acoso porque no podía encontrar un abogado cuando estaba siendo atacada por una ex vengativa que amenazaba con difundir mis fotos. Y durante los últimos cinco años, cientos de neoyorquinos han buscado nuestra ayuda cuando sufrieron la humillación y la reacción de sus momentos más privados publicados en Internet”.
La privacidad sexual de estas personas además fue difundida en las redes sociales, algunos perdieron sus trabajos, otros fueron chantajeados y acosados por extraños. Finalmente, con esta nueva ley, las víctimas del tipo de violación más íntimo pueden solicitar una reparación penal, una orden de restricción y la justicia de los tribunales civiles.
Judy Harris Kluger, directora ejecutiva de Sanctuary for Families, ha comentado que en la organización han visto el daño devastador que el abuso cibernético sexual ha causado a sus clientes, además de su frustración e indignación por lo poco que se puede hacer para castigar a sus abusadores.
“Estamos orgullosos de las contribuciones extraordinarias que el personal de Sanctuary ha hecho para dar forma a este proyecto de ley y estamos agradecidos con el Senador Estatal Martínez y sus colegas en Albany por su liderazgo”, señaló.