Huawei pide a Estados Unidos detener su campaña sancionatoria

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Huawei ha presentado este 29 de mayo una moción de juicio sumario como parte del proceso para cuestionar la constitucionalidad de la Sección 889 de la Ley de Autorización de Defensa Nacional de 2019 (NDAA de 2019).

También se ha hecho un llamado al Gobierno de los Estados Unidos para que detenga la campaña sancionatoria del estado contra Huawei, ya que consideran que no brindará seguridad cibernética.

Song Liuping, principal oficial legal de Huawei, ha señalado que las redes no serán más seguras con el hecho de prohibir a Huawei usar la ciberseguridad. Considera que brindan una falsa sensación de seguridad y distraen la atención de los desafíos reales a los que se enfrentan las personas.

“Los políticos en los Estados Unidos están utilizando la fuerza de toda una nación para perseguir a una empresa privada. Esto no es normal. Casi nunca visto en la historia”.

Además, el Director Jurídico de Huawei ha insistido en que el Gobierno de los Estados Unidos no ha proporcionado pruebas que demuestren que la empresa es una amenaza para la seguridad. Dijo que no hay pistola, ni humo; “sólo la especulación”.

“En este momento, presentamos una moción para un juicio sumario. Al hacer esto, esperamos que el tribunal pueda emitir un juicio de la manera más rápida y eficiente, declarar restricciones a Huawei como inconstitucional y detener la aplicación de las secciones relacionadas”.

Restricciones en contra de Huawei

Huawei igualmente ha argumentado en la queja que la Sección 889 de la NDAA de 2019 destaca a la compañía por su nombre.

Al parecer, no solo prohíbe comprar equipos y servicios de Huawei a las agencias del Gobierno de los Estados Unidos, sino que también les impide contratar u otorgar subvenciones o préstamos a terceros que compren equipos o servicios, incluso, si no hay impacto o conexión con el Gobierno norteamericano.

Song, de acuerdo al comunicado oficial, además ha abordado la adición de Huawei a la “Lista de entidades” por parte del Departamento de Comercio de los Estados Unidos, hace dos semanas.

“Esto sienta un peligroso precedente. Hoy en día son las telecomunicaciones y Huawei. Mañana podría ser su industria, su empresa, sus consumidores”.

Ha añadido que el sistema judicial es la última línea de defensa de la justicia y que Huawei tiene confianza en la independencia y la integridad de ese sistema judicial de los Estados Unidos. En la tecnológica esperan que los errores en la NDAA puedan ser corregidos por el tribunal.

Glen Nager, el principal abogado de Huawei para el caso, también ha mencionado que la Sección 889 de la NDAA de 2019 viola la Declaración de Attainder, el Debido Proceso y las Cláusulas de Adquisición de la Constitución de los Estados Unidos.

A su juicio, el caso es puramente “una cuestión de ley”, ya que no hay hechos en cuestión; esto justificaría la moción de un juicio sumario para acelerar el proceso.

“Huawei cree que la supresión de Huawei en los EE. UU. no ayudará a que las redes sean más seguras. Huawei espera que los EE. UU. adopten el enfoque correcto y acojan medidas honestas y efectivas para mejorar la ciberseguridad para todos, si el objetivo real del gobierno de los EE. UU. es la seguridad”.

En el comunicado igualmente se ha informado que una audiencia sobre la moción está programada para el 19 de septiembre, de acuerdo con una orden de programación judicial.

Defensa de Huawei

Song Liuping ha declarado que algunas personas se preguntan por qué Huawei está luchando contra esta ley y dicen que es un truco de relaciones públicas. En este sentido, ha aclarado que esta demanda se basa en lo que es correcto.

“La NDAA es mala para Huawei, pero también elimina la libertad de elección para los operadores y consumidores estadounidenses. En los Estados Unidos, muchas personas en áreas rurales han sido olvidadas. Todavía no tienen acceso a redes de banda ancha asequibles”.

Dijo que, durante muchos años, en la compañía han estado trabajando en estrecha colaboración con los operadores rurales para garantizar que todos los estadounidenses tengan el mismo acceso.

Ha dejado claro que la conectividad es un derecho humano básico y que el Gobierno de los Estados Unidos estaría poniendo en riesgo sus derechos y, especialmente, el de las personas en los países subdesarrollados donde existe una gran brecha digital.

“Además, al impedir que las compañías estadounidenses hagan negocios con Huawei, el gobierno perjudicará directamente a más de mil 200 empresas estadounidenses. Esto afectará a decenas de miles de empleos estadounidenses”.

A su juicio, es desafortunado que el Gobierno de los Estados Unidos “esté utilizando tanto tiempo, recursos y capital político para atacar a una empresa privada. Creemos que esto sienta un peligroso precedente”.