Los principales indicios para detectar las ciberestafas

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José Torres, del Equipo de Investigación Tecnológica de la Guardia Civil de Pontevedra. // Rafa Vázquez

En Kaspersky han decidido recopilar una lista de indicios para que las personas tengan en cuenta cuando decidan ayudar a una campaña de recaudación de fondos en las redes sociales, con la intención de poder verificar su autenticidad y así evitar ciberestafas.

Evidentemente, se sabe que también existe gente con problemas de verdad en los grupos de Facebook, por ejemplo, que intentan recaudar fondos. Sin embargo, no se puede dejar a un lado la ola de estafadores que predomina en la red.

En el caso de Facebook, mediante una entrada de blog se ha explicado que la plataforma ha estado experimentando una oleada de campañas falsas de recaudación de fondos.

“La estrategia resulta familiar: los atacantes crean grupos desde cero a los que añaden un par de publicaciones. Además, facilitan información sobre la transferencia bancaria junto con algunos comentarios lacrimógenos”.

Se ha detallado que los grupos suelen seguir una plantilla, es decir, el nombre del grupo contiene una petición de ayuda y las publicaciones muestran historias emocionales que normalmente se tratan de niños con enfermedades terminales, cuyo sufrimiento se refleja en las imágenes y vídeos publicados en la página.

Otra de las características es que algunas de las publicaciones son prácticamente idénticas a las de otros grupos fraudulentos, ya que lo único que cambia en cada grupo es el nombre de los niños, el diagnóstico y el nombre del hospital en el que supuestamente reciben el tratamiento.

“A menudo, la información de contacto y los datos para la transferencia bancaria coinciden en varios grupos, por tanto, este es el indicativo más fiable de que se trata de un caso de estafa”.

Grupos fraudulentos por doquier

Desde Kaspersky se ha señalado que todos los meses aparecen nuevos grupos con este tipo de ciberestafas. Algunos usuarios, aunque las denuncias consiguen cerrarlos rápidamente, siguen cayendo en las redes de los estafadores y les transfieren el dinero.

Entonces, diferenciar las ciberestafas de la gente con problemas de verdad y de las fundaciones de caridad, podría ser cuestión de ciertos indicios como la antigüedad del grupo y su contenido.

“Si un grupo solo tiene un par de semanas y contiene solo tres publicaciones, pero varios miles de visualizaciones y compartidos, es muy probable que lo dirijan estafadores y timadores. Para que una comunidad real se desarrolle se necesita tiempo, además, los organizadores de estos grupos suelen ofrecer mucha más información”.

La presión es otra de las acciones que se usan para que la gente sienta pena. Los estafadores utilizan vídeos impactantes, fotografías de mala calidad, un discurso muy lastimoso y muchos puntos de exclamación y textos en mayúsculas, lo que hace que las personas actúen de forma espontánea sin pensar seriamente en la autenticidad de la historia.

Se ha dejado claro que las organizaciones respetables no suelen recurrir a este tipo de medidas, ya que es más importante para ellos desarrollar relaciones de confianza con los donantes y poder continuar ayudando a los necesitados en el futuro.

“Por tanto, cuentan las historias de sus pacientes en texto plano, sin llegar a ser demasiado emocionales y ofreciendo descripciones detalladas de cómo es el tratamiento y cómo invierten el dinero que reciben”.

Los estafadores también buscan recaudar el máximo de dinero posible antes de que cierren su grupo, por lo que recurren a la presión emocional. Por ejemplo, suelen afirmar que “casi han llegado” al objetivo de la recaudación, a pesar de la poca antigüedad de la comunidad.

Igualmente avisan de que tienen que pagar una “factura urgente” y que, por tanto, necesitan el dinero de inmediato. La gente, al actuar sugestionada por la prisa, es menos probable que compruebe la autenticidad de la campaña. “Si dicen que necesitaban las donaciones ‘ayer’, puedes sospechar”.

“Cualquier madre desesperada por la enfermedad de su hijo puede escribir una publicación emotiva solicitando ayuda, pero es muy raro que le añada poesía. Es decir, es más probable que hable de los detalles de la enfermedad y que cuente qué se está haciendo para enfrentarse a ella. Por tanto, presta atención a todos los factores en conjunto, no solo al estilo de la presentación”.

Los grupos de estafadores, en términos generales, no ofrecen informes ni cualquier otro tipo de registro médico según lo publicado desde Kaspersky. No obstante, en caso de que aparezcan, se ha recomendado leerlos detenidamente y asegurarse de que la información coincide con lo que solicitan.

Acciones de estafadores

Se ha dicho que también es habitual que los usuarios soliciten más información a los organizadores del grupo, como actualizaciones sobre el estado del niño, información sobre su enfermedad y cuidados e, incluso, los nombres de los médicos y enfermeros. Los estafadores eliminarán rápidamente los comentarios y expulsarán a los usuarios que los publicaron.

Además, a veces se publican enlaces en estos grupos que dirigen al sitio web de una supuesta organización de caridad, con la idea de que aumente el nivel de confianza en la página y demostrar que no solo están en Facebook.

“Si decides acceder a este tipo de webs, te aconsejamos que no introduzcas ningún tipo de información, al menos no sin haber comprobado antes el sitio”.

En todo caso, se ha recomendado comprobar la fecha de la última actualización y si el sitio web contiene un informe de ingresos y gastos. Y es que las fundaciones de caridad están obligadas a publicar esta información. “Si un sitio web recopila dinero, pero no informa sobre cómo lo gasta la organización, entonces no es de confianza”.